¡Hola blogueros!
Al final me he decidido a empezar un blog destinado a narrar mis experiencias como Erasmus en Alemania, y lo hago en castellano para poder llegar así a un mayor número de personas, aunque realmente pienso que esto no lo va a leer ni el tato, así que tal vez sea solo un diario personal en formato digital.
Al final me he decidido a empezar un blog destinado a narrar mis experiencias como Erasmus en Alemania, y lo hago en castellano para poder llegar así a un mayor número de personas, aunque realmente pienso que esto no lo va a leer ni el tato, así que tal vez sea solo un diario personal en formato digital.
Pues bien, 27 de Septiembre, Tortosa,21 grados centígrados. Aun quedan 5 días para que empiece mi aventura en Heidelberg y hace apenas 3 semanas que he vuelto de Austria tras finalizar mis "servicios" como Au Pair. Sigo echando de menos a la familia que me acogió en Hengsberg, sobre todo al chiquitín, David, que me ha dicho que me va a llamar por Skype todos los días, y lo está haciendo, así que deduzco que él también debe extrañar un poquito a esa española loca que se pasó con él 10 horas diarias durante casi 3 meses... No es que no me guste estar en mi casa, con mi familia y amigos (cuando se dignan a pisar las calles de esta... "ciudad"?), es solo que he pasado mucho tiempo fuera y llega un punto en el que ya no puedes volver a "casa" sin sentir que te falta algo que has dejado atrás. Así que ahora mismo estoy sumida en una especie de, a modo de título, "lapso intemporal" en el que siento que Tortosa es como ese Hostal en el que pasas una noche antes de proseguir con tu viaje, una parada en boxes para pasar algun tiempo con mi gente antes de retomar el vuelo y dejar el nido por, al menos, 10 meses más.
Soy de esas que hacen la maleta en un corrillo media hora antes de acostarse la víspera del viaje, pero me siento tan emocionada ante la idea de comenzar una nueva vida, en otro país y en un idioma bastante puñetero (sí, todos los que estudiamos alemán nos frustramos en un momento u otro) que mi ropa de invierno lleva ya un día esturreada en la habitación de invitados, aunque probarse ropa de invierno cuando en tu casa estás a 31 grados no es una experiencia que recomiende en absoluto...
Bueno no quiero enrollarme excesivamente, se nota que me aburro aquí sola en casa... que pasen rápido estos días que siento que me esperan un sinfín de experiencias y no quiero perderme ni una... y si soy constante vosotros no os las perderéis tampoco.
Aufwiedersehen! :)