viernes, 20 de diciembre de 2013

Fum Fum Fum

Oficialmente, ¡tenemos vacaciones de Navidad señores!
La verdad es que esta semana el tema de las clases ha sido un poco, ejem, "dudoso". Ya se sabe, el hecho de pensar que las vacaciones se acercan te hace entrar ganas de cogértelas un poco antes de tiempo... a veces puede lucharse contra ese sentimiento y otras no, that's life!

Enfin, ayer tuvimos la cena de Navidad en el Dubliner como no. Porque ahora parece ser que trabajamos allí, estudiamos allí, quedamos allí, tomamos café allí y por supuesto, si se requiere de algún lugar para festejar, de entre los 300 y pico restaurantes que hay en Heidelberg elegimos el Dubliner. We ♥ Don Octavio de Flores (tal vez algún día explique quién es y su historia, pero hoy no es ese día).

Pues bueno, la cena muy bien y tal pero ya se sabe que los chupitos son muerte, así que hoy no está el cuerpo pa rumbas y a una que le da por escribir cuando se aburre... ya ves los hay que juegan al LOL ese, yo soy más clásica.

Mañana llegan los forasteros, aunque ciertamente tal vez la forastera soy yo pero eso ahora no tiene importancia. Así que nada, seguramente dada la lógica de las conexiones entre los vuelos y los autobuses (huelga decirlo: inexistente) seguramente tengan que esperarse como 3 horas para poder coger el autobús y eso fastidia un pelín los planes dado que el mercado de navidad cierra a las 21 (sí hijos sí...) y mañana es el último día que está :( snif.
Pero enfin, la cosa es que vienen y que tengo muchas ganas de verles, veremos cuanto aguantamos sin tirarnos los trastos a la cabeza... pero eso pasa en las mejores familias, ¿no?

Creo que dada la poca frecuencia con la que actualizo puedo permitirme explicar un poco el transcurso de la noche de ayer...
Nos quedamos (aun no sé por qué) solas Kata y yo en el Dubliner bebiendo tequila José Cuervo y a un señor de la barra le pareció buena idea invitarnos a otro (y sacarme a bailar de una forma peculiar que prefiero no describir por aquello de mi dignidad y eso). Luego, un poco más etílicas que antes, por fin nos decidimos a ir a Jinx, donde esperaban Claudia y compañía para seguir la fiesta. Total, entramos y se ve que dos se habían partido la cara y entre tanto alboroto de repente me doy cuenta que no tengo mi bolso, tachán (que raro, eso nunca me pasa a mí...) y volvemos al Dubliner a buscarlo cuando en realidad se había quedad en Jinx. Entro, pregunto, recupero mi bolso, salgo a decírselo a Kata y en el lapso de esos dos minutos los porteros deciden que el Pub está lleno y ya no se puede entrar. Pues no pasa ná! Nos vamos pal Mohr que hay Sekt gratis, pero nos echan al poco porque cierran a las dos (bendita alemania....). Pues nada que me manda un mensaje David y me dice que ha acabado de trabajar que donde estamos, intentamos entrar en Tangente pero vaya por Dios, también estaba lleno, somos como los borricos mira que hay bares en Heidelberg y todos en los que yo intento entrar están llenos, Murphy Murphy ebrigüer. Pues nada vamos a Halle (a tomar por cu** de donde estábamos), que supuestamente cerraba a las 6 de la mañana, ¡PERO ESE DÍA NO! Les dio por cerrar a las tres. Así que nuestro gozo en un pozo y nos fuimos a dormir.

Gran testamento para no explicar nada, haha.

Me doy por satisfecha con mi narración y espero sinceramente ser capaz de ser constante con mis actualizaciones... como dijo el gran Bart Simpson: no prometo que lo intentaré, pero intentaré intentarlo.

Con muchas ganitas de achuchar aquí a la family y enseñarles Alemania.
Gute Nacht :)

martes, 17 de diciembre de 2013

HUELE A NAVIDAD =)



Quedan dos días para que acaben las clases, las luces del mercado de Navidad invaden las calles, los bares se adornan con guirnaldas y arbolitos y todo el mundo prepara maletas para volver a casa, como el turrón.
El sábado llegarán mis padres para pasar unas navidades a la alemana.
Tengo muchas ganas de verlos, parece que no pero dos meses y medio son dos meses y medio y uno tiene ganas de volver a pelearse con su familia...

Dicen que uno tarda 21 días en cambiar de hábitos y acostumbrarse a algo nuevo, o a aprender a no echar de menos algo que formaba parte de nuestras vidas. Yo pienso que me estoy germanizando, que sí Glühwein parriba y cerveza pabajo, pero es que ahora los entiendo, hay que sentir el fresco pa querer echarle algo con grados al cuerpo.

Por fin, me enorgullece decir que ¡he conseguido trabajo! Quíén me iba a decir a mí que acabaría trabajando en el Dubliner con Esme y con Kata, va a ser el destino y por eso no me cogieron en el Starbucks, veremos si no la lío, que en la prueba del viernes casi me cargo el lift... hahahah no sería yo si no hiciera alguna de las mías. Tengo que agradecérselo especialmente a Esme que habló con su (ahora nuestro) jefe y me enchufó ahí de guays, la verdad es que no sé qué haría sin ti bonita, da gusto salir de casa y conocer a gente que merece la pena. Sé que eres muy desconfiada y supongo que tienes motivos para serlo pero déjame decirte que eres una personita pequeña según Florian, pero que hace grandes mis días :)

Deseando que llegue el jueves para hacer nuestra cenita de Navidad y deseando con todas mis ganas que sea sábado para achuchar al enano, y hasta al refunfuñón de mi padre, si es que todo se echa de menos.

Tengo que intentar actualizar esto más a menudo pero la verdad es que siempre encuentro otras cosas de hacer, y ya digo, a Esme y a mí (que parecemos ya un matrimonio) últimamente nos gusta bastante eso de irnos por ahí a quitarnos el frío hahahahaha

Me despido de vosotros, que deberíais ya iros a dormir.
Yo me quedaré vagando un rato por aquí viendo alguna serie y/o película, qué gusto cuando se acuesta uno con la faena hecha, el trabajo del dichoso Lutero acabado y en manos de los señores austríacos pa que le echen un ojo.... ¡o un par de sacos!
Lo dicho, sed buenos y parecedlo.

XXX

Maria, Majo, Majose, Maria José? (cada cual me llama como le da la gana aquí)

viernes, 6 de diciembre de 2013

Actualización exprés

¡FROHEN NIKOLAUS! Tras abandono inexcusable durante un largo período de tiempo... ¡vuelvo! Llevo dos meses en Heidelberg y la verdad es que no será por falta de tiempo, pero no he encontrado el momento adecuado para escribir un poco sobre mi Erasmus.
Ciertamente mucho mucho que contar, no hay. Empezaré por decir que Heidelberg está precioso con su decoración navideña y su Weihnachtsmarkt (cuyo nombre cambiaría, porque se acaba el 22 de Diciembre).
Tengo muchas, muchas, muchas, infinitas ganas de que vengan mis padres a celebrar la Navidad conmigo, sé que les va a encantar, aquí se respira Navidad en cada esquina, no como en España (y menos en Tortosa) y después, el 31 rumbo a Austria a ver a mi pequeñajo estirio ^^.

Es increíble lo rápido que pasa aquí el tiempo, las semanas pasan volando y la verdad es que uno al final acaba entrando siempre en una rutina en la que solo varía lo que comes en la mensa o el sitio al que decides ir a beberte unas cervezas, aunque siempre hay tiempo para conocer a gente nueva y espero que aun me aguarden muchas aventuras...
Tal vez el lunes tenga algo que contaros acerca del fin de semana, who knows.

Hasta entonces, con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho.